Caloi, un dibujante extraordinario
Carlos
Loiseau tuvo una gran producción artística. Hizo conocer la historieta y la
animación en “Caloi en su tinta”. Tenía 63 años. Su arte y sus vídeos.
Carlos
Loiseau, conocido por todos como Caloi, murió hoy en Buenos Aires a los 63
años. El historietista fue un creador inagotable y quedará inmortalizado en uno
de sus personajes más conocidos: Clemente.
El dibujante y humorista gráfico falleció hoy a los 63 años en el
Instituto del Diagnóstico, donde permanecía internado como consecuencia de una
grave enfermedad.
Creador y conductor del ciclo de televisión "Caloi en su tinta"
-programa dedicado a la divulgación de cortometrajes artísticos de animación e
historietas-, el pasado jueves había estrenado el largometraje de animación
"Anima Buenos Aires".
Nació en Salta en 1948 y publicó sus dibujos desde 1967. Ha recibido
innumerables premios por sus creaciones y por el programa “Caloi en su
tinta”.
Su estética y gran nivel artístico siempre se vio acompañado por un fuerte compromiso
social. Tanto que en sus publicaciones se relataban desde los problemas
existenciales más profundos del hombre hasta el hambre, las diferencias de
clases, el abandono, la falta de educación, los problemas relacionados con la
niñez y tanto más.
Un pérdida sin precedentes en el mundo del dibujo y de la historieta.
Amarillo y narigón: Clemente dejó su
huella
Este simpático personaje, futbolero y sin brazos conquistó el corazón de muchas
generaciones. Nació en 1973 de la mano de Caloi, pasó por la TV , por Clarín y por tantos
medios más.
Clemente
nunca tuvo alas o brazos pero eso no le impidió agarrar a su amada, Mimí o a La Mulatona.
El
primer parlamento de Clemente fue una onomatopeya de un pájaro por eso se pensó
que se trataba de un pato. Con el tiempo el hocico apareció más redondeado y
terminó por convertirse en lo que es hoy. Una suerte de porteño chanta crítico
de la realidad y del fútbol.
Antes
aparecía con Bartolo, el personaje secundario de la historieta que terminó
excluido ante el brillo del protagonista quien se alimenta sólo de aceitunas y
es un gran mateador.
En
1978 fue parte de la polémica sobre arrojar o no papelitos en el estadio. En
ese momento se decía que tanto papel hacía que los jugadores se equivocaran.
Por eso Clemente sugirió tirar carozos de aceitunas.
En 1998 Caloi contó este particular momento del personaje amarillo.
"Claro, era un momento muy difícil en la Argentina , en plena
dictadura sangrienta. Hoy todo eso parece pueril, porque los periodistas o los
pibes en la televisión le dicen cualquier cosa al presidente o a los
funcionarios; uno antes por la vigésima parte de eso aparecía en una zanja. En
aquellos años, la culminación fue ocuparme del relator José María Muñoz, que se
oponía a que los hinchas entraran a la cancha con papeles, y algunas tiras con
respecto a (Bernardo) Neustadt, cosas por las que me tuve que ir de mi casa o
recibir amenazas telefónicas", contó.
"El eterno clemente"